Cómo entender los resultados del chequeo de salud de tu aire
¡Felicitaciones! Ya tienes los resultados del chequeo de salud de tu aire. Aquí te explicamos qué significan y qué hacer si recibiste recomendaciones.
Un buen resultado del chequeo se ve más o menos así:

Aquí ves las condiciones del clima mientras se hacía el chequeo. Si lo haces en otras condiciones, los resultados pueden variar.
También ves la temperatura más baja y la más alta que logró tu aire.
La tasa de pérdida de calor muestra qué tan rápido pierde la habitación el frío o el calor que entregaba el aire. Cuanto más alto el número, mejor. Si no aparece ningún número, es porque no detectamos pérdida de calor durante el chequeo.
La tasa de enfriamiento o calentamiento es cuánto tarda en promedio en cambiar 1 grado la temperatura de la habitación. Cuanto más bajo el número, más rápido enfría o calienta tu aire.
En la segunda parte, tus resultados aparecen con un pulgar verde hacia arriba, que indica que tu aire está sano, o un pulgar rojo hacia abajo, que indica que conviene que lo revise un técnico.
También recibes estadísticas de cómo se compara tu aire con otros que hicieron el chequeo de salud de Sensibo.
Más ejemplos

En el ejemplo de arriba ves un caso en el que el aire no funciona para nada.
Si recibes este mensaje, primero revisa que la prueba se haya hecho bien:
1. Que tu dispositivo Sensibo haya podido controlar tu aire. Si Sensibo no controló tu aire durante la prueba, este resultado es esperable.
2. Que tu dispositivo Sensibo no esté cerca de una fuente de calor y pueda medir bien la temperatura de la habitación. Por ejemplo, que no esté justo detrás de una tele encendida que lo calienta, o que el sensor de temperatura no esté tapado por ropa u otros objetos.
Si el chequeo se hizo bien y los resultados indican que tu aire no funciona correctamente, contacta a un técnico de aire acondicionado de tu zona para que lo revise y lo repare.

En el ejemplo de arriba ves que la tasa de pérdida de calor está por encima de lo normal.
Primero asegúrate de que, durante el chequeo, la habitación estaba bien cerrada: puerta cerrada, luces apagadas y ventanas cerradas.
Si lo hiciste y sigues teniendo estos resultados, intenta mejorar el aislamiento de la habitación, porque el aire frío o caliente puede estar escapando por las rendijas de la puerta o la ventana.











